Abogados de la vivienda
Un buen letrado se diferencia por su relación interpersonal con el cliente y por su competencia en la legislación…

El art. 1544 del Código Civil establece que en el arrendamiento de obras o servicios, una de las partes se obliga a ejecutar una obra o a prestar a la otra un servicio por precio cierto. Así pues, es obligación del contratista la obtención de un resultado perfecto, sin defectos de ejecución, en los plazos y condiciones fijados.
Si se incumplen estas obligaciones, el comitente tendrá derecho a ser resarcido de los perjuicios, tal como se establece en los arts. 1100 y 1101 del Código Civil, comprendiendo tanto el daño efectivo como el lucro cesante. Pudiendo la parte perjudicada elegir entre exigir el cumplimiento o la resolución de la obligación, con el resarcimiento de daños y abono de intereses en ambos casos. Pero si el cumplimiento fuera imposible, también podrá pedir la resolución incluso después de haber escogido el cumplimiento.
Leer más
La certificación passivhaus es un documento que se concede de manera oficial a aquellas viviendas que se consideran energéticamente sostenibles. Una certificación que trae consigo múltiples beneficios, por lo que cada día son más las personas las que intentan conseguirla. Para ello, se comprueban una serie de factores de sostenibilidad, como la calidad del aire del interior del inmueble, el aislamiento térmico o el aprovechamiento de la energía solar.
Es el Passivhaus Institut el que se ocupa de certificar si una vivienda se ajusta a los estándares de estanqueidad del edificio. Estos estándares fueron incorporados a su actividad en 1991 y hacen referencia a aquellas casas incluidas en el listado de casas que presentan un consumo energético reducido y sensato, y que la sostenibilidad se ha alcanzado gracias al esfuerzo y a la responsabilidad de sus habitantes.
Así pues, una casa passivhaus demuestra el perfecto equilibrio entre una alta comodidad y calidad de vida dentro de las viviendas con un consumo de energía reducido, sumado a un precio asequible por parte de sus inquilinos. Por eso, conseguir la certificación passivhaus significa que tu vivienda se adapta a los criterios de sostenibilidad y que podrás empezar a disfrutar de una casa responsable y de un considerable ahorro de costes.

La certificación passivhaus puede ser solicitada por cualquier persona siempre y cuando se ajuste a los requisitos exigidos por dicho organismo. Para llevar a cabo los trámites, es necesario contar con los servicios de un técnico Passivhaus, de modo que podamos conseguir una vivienda calificada como responsable con el futuro del planeta y con la sostenibilidad.
Para obtener la certificación passivhaus en España existen una serie de factores de vital importancia, como el máximo cuidado y atención a la envolvente del edificio, esto es, el espacio que separa la parte interior de la exterior, y un adecuado sistema de ventilación controlada en la casa. La certificación passivhaus garantiza un aislamiento eficaz con respecto al exterior de la vivienda, por lo que las paredes deben contar con un buen aislamiento y con unas buenas cubiertas que impidan los temidos puentes térmicos, lo que provoca que el calor se transmita con más facilidad de las habitaciones al exterior del edificio.
Los requisitos en los que se basa la certificación passivhaus es una combinación de los siguientes pilares fundamentales:
El precio de la certificación passivhaus varía en función de distintos aspectos que se tienen en cuenta a la hora de determinar si se trata o no de una casa pasiva. El precio medio es de unos 6.500 euros aproximadamente, siendo el precio más económico de 3.900 euros y el precio más alto de 9.700 euros. Con lo cual, para obtener un presupuesto personalizado, es mejor que contactes con profesionales de tu zona.
Leer más
Criterios Passivhaus: Las construcciones passivhaus son aquellas que ofrecen un alto nivel de confort térmico y que, al mismo tiempo, requieren de un consumo energético mucho más bajo que las viviendas convencionales, lo que las convierte en hogares con una gran eficacia energética. Un concepto que surgió en Estados Unidos en los años 80 y que siguió desarrollándose en Alemania en la década de los 90 de la mano de los profesores Bo Adamson y Wolfgang Feist, que plantearon que podían existir viviendas eficientes que resultaran más sostenibles que los tradicionales desde el punto de vista energético. Es así como apareció el estándar passivhaus.
Es cierto que las construcciones passivhaus son más caras en un principio, pero su coste se amortiza sobradamente gracias al considerable ahorro que supone la factura eléctrica, muy inferior a la de una vivienda tradicional. Y es que las casas passivhaus permiten un ahorro de un 60% en climas mediterráneos y de un 80% en climas más fríos, como los de los países del norte de Europa, al mismo tiempo que respetan un elevado confort térmico en su interior.

Las casas construidas bajo el estándar passivhaus deben cumplir una serie de criterios básicos: el diseño de una arquitectura bioclimática, una adecuada estanqueidad al aire, la combinación de un aislamiento térmico de calidad, el uso de puertas y ventanas de elevadas prestaciones, la rotura de puentes térmicos y la incorporación de sistemas de ventilación con recuperación de calor.
Gracias a un diseño adecuado teniendo en cuenta la orientación, los factores climáticos y el soleamiento, y usando sistemas constructivos que favorezcan el uso de determinados sistemas mecánicos y el ahorro energético, las necesidades de energía en climatización o calefacción se reducen considerablemente, siendo posible alcanzar ahorros de hasta un 60-75%.
Para obtener el certificado passivhaus, las viviendas ubicadas en España y situadas en ciudades con clima mediterráneo, deben cumplir con distintas limitaciones en la demanda de energía.
Para lograrlo, se recurre al uso de diferentes elementos que explicamos a continuación:

Passivhaus es un concepto energético que puede aplicarse a cualquier tipo de diseño arquitectónico y a todo tipo de sistemas constructivos. Un estándar que no consiste en el uso de ningún material, producto o estilo arquitectónico concreto, sino en el aprovechamiento de los recursos disponibles a través de técnicas pasivas, como reducir la superficie en contacto con el exterior para reducir las necesidades de climatización o instalar protecciones solares que eviten el sobrecalentamiento de la vivienda en verano.
En definitiva, se trata de construcciones diseñadas para ahorrar energía y lograr el mayor confort de los inquilinos en el interior del edificio. Para lo cual, cuentan con un magnífico aislamiento térmico en la envolvente del mismo y las ventanas y las puertas son de gran calidad y baja transmitancia térmica, ausencia de puentes térmicos en la envolvente, el vidrio será doble o triple con baja emisividad térmica, y estanca al aire con un sistema de recuperación del calor mediante ventilación mecánica.

Las construcciones passivhaus tienen un consumo de energía casi nulo, por lo que proporcionan múltiples beneficios tanto para sus habitantes como para el medio ambiente. A continuación te explicamos con más detalle cuáles son los principios clave de las construcciones passivhaus.
Tanto la cubierta como la solera y las paredes exteriores deben tener muy baja emisividad térmica. La transmitancia térmica se utiliza para expresar la capacidad aislante de un elemento constructivo específico. Se trata de la cantidad de energía que fluye a través de una unidad de superficie cuando existe una variación de un grado de temperatura. Teniendo en cuenta el clima, se debe optimizar el espesor del aislamiento térmico.
Las casas generar calor de manera constante tanto por los habitantes de la misma como por los aparatos eléctricos. Un buen sistema de ventilación precalienta el aire entrante antes de expulsar el aire viciado. La cantidad de energía que se necesita para acondicionar los habitáculos es muy pequeña, tanto que podría cubrirse con estufas en lugar de con un sistema de radiadores, lo que se traduce en un importante ahorro económico y energético.
Uno de los puntos débiles de una vivienda en cuestiones energéticas es el envolvente. El arquitecto debe tener en cuenta su ubicación dentro del diseño para instalarlas correctamente. En las casas passivhaus se usan carpinterías con muy baja transmitancia térmica. Pero además, es importante que las ventanas sean de doble o triple vidrio, rellenas de un gas inerte, para reflejar el calo interior de la vivienda en plena invierno y mantenerlo en el exterior durante el verano.
La transmisión de energía solo ocurre en elementos generales como la pared. En muchos puntos del edificio se producen fugas o ganancias de energía no deseadas, como las juntas, las esquinas y los ejes. Además, las temperaturas superficiales en estas partes específicas suelen ser inferiores al resto, lo que puede dar lugar a la aparición del moho. Las construcciones passivhaus nunca interrumpen la capa de aislamiento y si se interrumpe, se usa un material con una resistencia térmica mayor.
En una construcción convencional se producen distintas corrientes de aire que proceden tanto de las ventanas como de las grietas y huecos de la construcción. Esto provoca una gran incomodidad para los inquilinos y condensaciones de aire. En una casa passivhaus, se consigue una alta eficiencia del sistema de ventilación mecánica a través de una envolvente lo más estanca posible cuidando al máximo las juntas durante el proceso de construcción de la vivienda.
Leer más
Colocación ventanas Passivhaus: Las ventanas son un elemento clave de la envolvente del edificio. Sus prestaciones son tan importantes como las de los propios muros de la fachada, por lo que la elección de los materiales y de sus características es fundamental para conseguir una buen nivel de eficiencia energética, pero también la puesta en obra y la posición de las mismas. Y es que si la instalación no se lleva a cabo correctamente, no aportará nada.
Hay que tener en cuenta que las ventanas constituyen el elemento más débil de un edificio, siendo las responsables de entre un 25% y un 30% del gasto de calefacción debido a las pérdidas de calor a través de las mismas. Por eso, una buena calidad y una adecuada instalación es de vital importancia para conseguir una elevada eficiencia energética.
Así pues, en los últimos años, las ventanas han ido cobrando protagonismo en los edificios para alcanzar los objetivos de eficiencia energética. Experimentando una gran evolución en cuanto a materiales, lo que ha mejorado las prestaciones acústicas y térmicas, la durabilidad y la estanqueidad. Siendo posible usar distintos materiales y soluciones sin importar cuál sea el sistema estructural del edificio. Lo importante es que la fase de diseño se planifique al detalle para aprovechar al máximo el rendimiento de una pieza clave en el modelo de construcción.

Gracias a passivhaus, es posible disfrutar de una casa con ventanas más eficientes, incluso en edificios con varias décadas de antigüedad. Consiguiendo así un mayor confort térmico y limitando las pérdidas de calor. Y es que la colocación de ventanas passivhaus ayuda a reducir las pérdidas de calor en un 50% con respecto a las ventanas convencionales, lo que quiere decir que son doblemente eficaces en generar un clima interior agradable.
Una ventana Passivhaus debe proporcionar una temperatura mínima de 17 grados en el interior de la vivienda, asegurar la ausencia de condensaciones superficiales y evitar el efecto de la radiación fría independientemente de que las temperaturas en el exterior sean mucho más bajas.
El Passivhaus Institut certifica las ventanas de los fabricantes que demuestran cumplir todos los requisitos, les concede un sello de «componente certificado», y los publica en una lista actualizada. Cualquier ventana que no haya sido certificada, debe cumplir con los valores y requisitos establecidos para poder formar parte de un proyecto passivhaus.
La cuestión es que no todas las ventanas que aíslen bien servirán como ventanas passivhaus. De hecho, las características para que los aislamientos de una ventana estén dentro de esta categoría son muy exigentes. para que una ventana esté categorizada como Passivhaus necesita tener un coeficiente de transmitancia térmica global igual o inferior a 0,8 W/m²K, igual o inferior a 0,85W/m²K para las ventanas instaladas en el muro y contar con un factor solar mayor de 50%.
Por supuesto, deben estar perfectamente instaladas en el muro del edificio, lo que significa que el sellado entre la fachada y el marco y el lugar exacto en el que van a ser colocadas son elementos a tener muy en cuenta.
Pero además, la orientación también es un aspecto de gran relevancia en las casas passivhaus. Generalmente se intenta que el balance energético sea positivo. Algunas veces, en función de las condiciones climáticas, la superficie de acristalamiento al norte tendrá que reducirse. Lo normal es que en las casas passivhaus las ventanas estén orientadas en las paredes de la parte sur y que se evite su colocación en la parte norte.
Leer más
Obras de accesibilidad en Comunidades de Propietarios. Las personas con discapacidad y mayores de 70 años tienen derecho al acceso básico a su vivienda tal y como lo dicta el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre y la Ley 8/2013 sobre rehabilitación regeneración y renovación urbana. Por esta razón, las comunidades de propietarios deben garantizar una accesibilidad razonable para este tipo de personas, debiendo realizar las obras que sean necesarias para ello.

Según el artículo 10.1.b de la Ley de Propiedad Horizontal, todas aquellas obras y actuaciones que sean necesarias para garantizar la accesibilidad a todos los propietarios que vivan, trabajen o presten servicios voluntarios en una finca y que cuenten con problemas de movilidad reducida por discapacidad o por ser mayores de 70 años tienen carácter obligatorio sin que sea necesaria la aprobación en Junta, siempre y cuando el coste de las obras no supere las doce mensualidades de cuotas ordinarias una vez descontadas las subvenciones y ayudas públicas. Es el caso, por ejemplo, de la instalación de rampas, ascensores u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior.
Además, al ser obras de obligado cumplimiento, todos los propietarios quedarán obligados al pago, incluyendo los propietarios de locales y garajes en base a su coeficiente de participación, tal como se establece en el art. 9.1.e de la Ley de Propiedad Horizontal. No obstante, si el coste de las obras supera las dice mensualidades ordinarias, será necesario el acuerdo por la mayoría de la totalidad de los propietarios y cuotas. En el caso de que el acuerdo se apruebe en Junta, todos los vecinos también estarán obligados a pagar, incluso aquellos que hayan votado en contra.
La legislación vigente asegura que las obras de accesibilidad deben de ser reformas sensatas y ajustes razonables, por lo que las fincas ya construidas que no puedan realizar modificaciones de su espacio, no están obligadas a realizar obras. No obstante, siempre hay alguna manera de soluciones cualquier problema.
Un buen letrado se diferencia por su relación interpersonal con el cliente y por su competencia en la legislación…
Mas de 10 años de experiencia en casos legales para comunidades…
El contrato de compraventa de una vivienda es el…