Cómo hacer un contrato de compraventa de un inmueble
El contrato de compraventa de un inmueble es…

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ToggleUn contrato de compraventa de vivienda obliga jurídicamente a comprador y vendedor desde el momento en que ambos lo firman, aunque su forma sea libre. Para que esa protección sea completa (frente a terceros, frente a otra venta posterior, frente a cargas ocultas) hace falta elevarlo a escritura pública e inscribirlo en el Registro de la Propiedad. Antes de firmar nada, compruebe titularidad, cargas y estado de la comunidad, y si algo no le queda claro, pida asesoramiento legal.
En resumen:
- La inscripción en el Registro de la Propiedad mediante escritura pública garantiza la protección frente a terceros y cargas ocultas.
- Es imprescindible verificar la titularidad, cargas y estado de la vivienda antes de firmar con documentos como la nota simple actualizada y certificados de comunidad.
- Los gastos adicionales al precio, como IVA o ITP, notaría, registro y gestoría, aumentan la inversión en vivienda, especialmente en viviendas de segunda mano.
- La redacción clara y completa del contrato, incluyendo cláusulas de cargas, financiación y defectos ocultos, reduce el riesgo de conflictos futuros.
- Consultar con un abogado especializado antes de firmar ayuda a evitar cargas o problemas ocultos que podrían costar miles de euros.
No todos los documentos que se firman antes de comprar una vivienda tienen el mismo valor legal. Conocer las diferencias evita sorpresas y ayuda a negociar con criterio.
Un contrato de compraventa vivienda bien redactado no deja huecos para la interpretación. Estos son los bloques que un comprador debe exigir y un vendedor debe aportar sin reticencias:
| Elemento | Qué debe especificar |
|---|---|
| Partes contratantes | Identidad completa, DNI/NIE y representación mediante poder notarial si actúa un apoderado |
| Descripción registral | Referencia catastral, datos de la nota simple y superficie exacta |
| Precio y forma de pago | Importe total, calendario de pagos, cantidad entregada como arras |
| Plazos | Fecha de entrega de llaves y fecha límite para elevar a público el contrato |
| Cargas y estado | Situación registral, hipotecas pendientes, estado de conservación declarado |
Cualquier omisión en estos puntos suele derivar en discusiones sobre quién debía saber qué, precisamente lo que un buen contrato está pensado para evitar.

La verificación previa es la parte menos vistosa del proceso, pero la que evita disgustos caros. Antes de comprometerse, conviene reunir esta documentación:
Consejo profesional: pida siempre la nota simple con fecha reciente, no la que le facilite el vendedor si tiene más de unas semanas. Las cargas pueden inscribirse en cualquier momento, y una nota caducada le puede ocultar un embargo de última hora.
Elevar el contrato a escritura pública ante notario no es un trámite decorativo: es lo que convierte un acuerdo privado en un derecho protegido frente a cualquier tercero. En España, la forma del contrato de compraventa es libre, pero solo la escritura permite el acceso al Registro de la Propiedad.
Este paso cierra el círculo que empieza con la nota simple: comprobar antes, formalizar después y registrar siempre.
El precio pactado en el contrato no es el desembolso final. Hay que sumar impuestos y gastos que, en conjunto, suelen representar un monto adicional sobre el precio de compra en vivienda de segunda mano, que puede representar un porcentaje notable.
Conviene revisar con un asesor fiscal las reducciones autonómicas disponibles antes de calcular el presupuesto final, porque varían de una región a otra y pueden cambiar de un ejercicio a otro.
La mayoría de litigios en compraventa de vivienda no nacen de mala fe, sino de cláusulas ambiguas o incompletas. Estas son las que más quebraderos de cabeza provocan y cómo evitarlo:
Consejo profesional: redacte la cláusula de financiación con fechas concretas, no expresiones como “en un plazo razonable”. Un juez interpreta “razonable” de mil formas distintas; una fecha, de una sola.
Existen plantillas descargables útiles como punto de partida, pero ninguna sustituye la revisión de un caso concreto. La OCU ofrece modelos de contrato pensados para particulares, y también hay formularios disponibles a través de registradores y administraciones autonómicas.
Antes de usar cualquier plantilla, revise estos tres puntos:
Use estos modelos como borrador de trabajo, no como documento definitivo. Adaptarlos mal es tan arriesgado como no usar ninguno.
Hay señales que deberían hacerle parar antes de firmar: cargas registrales sin explicación clara, una hipoteca previa que el vendedor dice “estar tramitando”, discrepancias entre la nota simple y lo que le cuentan, o cuotas de comunidad impagadas. Errores en este punto pueden costar miles de euros, y no siempre son reversibles.
El equipo de Vecindia, con más de 15 abogados y más de 10 años de experiencia en derecho inmobiliario e hipotecario, revisa contratos antes de la firma, gestiona la cancelación de cargas y representa al comprador o vendedor ante notaría cuando aparecen complicaciones. También tramita reclamaciones cuando el contrato ya se firmó y algo no se cumplió.
— Vecindia
Comparado con acudir a un gestor generalista o fiarse solo de plantillas descargadas, Vecindia ofrece revisión jurídica especializada en propiedad horizontal y derecho inmobiliario, con presupuestos online que se aceptan y pagan sin trámites presenciales previos. Si su compraventa incluye cargas dudosas, una hipoteca previa sin resolver o cuotas de comunidad pendientes, un abogado especializado en comunidades de propietarios puede revisar el contrato antes de firmar y evitarle un problema que después sería mucho más caro de resolver. Solicite su presupuesto online y reciba una valoración personalizada de su caso antes de acudir a notaría.
Antes de firmar, verifique cuatro cosas: la nota simple actualizada, el certificado de la comunidad, el reparto claro de impuestos y gastos, y una cláusula de financiación con fechas concretas. Pregunte al notario por la fecha de otorgamiento y al banco por el acta previa si hay hipoteca. Recuerde siempre: sin inscripción en el Registro de la Propiedad, su protección frente a terceros queda incompleta.

| Antes de firmar | Acción recomendada |
|---|---|
| Titularidad y cargas | Pedir nota simple actualizada al Registro de la Propiedad |
| Comunidad de propietarios | Solicitar certificado de estar al corriente de pago |
| Impuestos y gastos | Calcular ITP/IVA, AJD, notaría, registro y gestoría |
| Formalización | Elevar a escritura pública e inscribir en el Registro |
Este artículo es información general y no sustituye el consejo de un abogado cualificado. Consulte a un profesional del derecho cualificado sobre su caso particular antes de actuar según este contenido.
No existe obligación de plasmarlo por escrito para que sea válido entre las partes, pero sin contrato escrito resulta casi imposible probar lo pactado. Para inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad, la escritura pública sí es imprescindible.
Los gastos de notaría, registro, gestoría e impuestos suelen sumar un porcentaje adicional sobre el precio de la vivienda, variando según la comunidad autónoma y si se trata de vivienda nueva o de segunda mano.
Se identifican las partes, se describe la finca con su referencia registral, se fija el precio y la forma de pago, y se detallan plazos, arras y cláusulas de financiación. Después conviene elevarlo a escritura pública ante notario para poder inscribirlo.
La OCU ofrece plantillas descargables para particulares, aunque conviene adaptarlas al caso concreto antes de firmarlas. Revisar cada cláusula con un abogado evita que un modelo genérico deje huecos legales sin cubrir.

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Y ya hemos resuelto 35 casos por la vía extra judicial y judicial
